Son sesiones de Amor
A lo que hago no lo llamo sesiones de fotos sino sesiones de amor.
Para mí, documentar el alma de una persona, quiénes son y a quién aman, es ser invitada a un viaje sagrado. Es un regalo dar testimonio de una parte tan frágil y vulnerable de la vida de aquellos a quienes documento. Me emociona saber la importancia que mi arte tendrá en los recuerdos de las familias que me eligen. Llamarlo algo menos que sesiones de amor restaría importancia a su importancia monumental.
Desde la forma en que una nueva madre se maravilla con su creación o cómo padre e hija se unen sobrenaturalmente, hasta el abrazo íntimo de una pareja y su suave beso... todos los tesoros del amor que nunca queremos olvidar, expuestos frente a mi lentes como piezas de un corazón vive y que respira.
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